












Las cifras de 2017 aportadas por ASELUBE como estimación del mercado total (418.826 t) confirman la buena evolución del sector de los lubricantes, en línea con el comportamiento del conjunto de la economía, que creció por encima del 3% por tercer año consecutivo. En el caso de los aceites industriales, presentaron un crecimiento superior al 4%.
Por tipos de producto, los lubricantes destinados a automoción un año más volvieron a copar el mercado cubriendo el 45,5% (190.414 t) del total. El resto de la estructura del mercado se mantiene sin variaciones significativas, si bien se aprecia un retroceso del peso relativo de los aceites para la industria, desplazándose del 40 al 35% y, en sentido contrario, un avance de los aceites de proceso, que un año más presentaron el crecimiento más ostensible (+21,5%), superando por primera vez el 10% del total.
El mercado total descrito no corresponde exactamente con los aceites industriales que generan obligaciones, relacionadas con los aceites usados, para los responsables de su puesta en el mercado (ya se trate de aceites fabricados directamente en nuestro país, o importados).
Las diferencias estriban en que, por un lado, los aceites de marina y aviación, las grasas y los aceites de proceso (utilizados como componente junto a otros materiales en determinados procesos de fabricación) no están sujetos a este tipo de obligaciones conocidas como responsabilidad ampliada del productor (RAP). Por otro, el aceite introducido en España como parte de vehículos o equipos industriales importados sí se consideran aceites comercializados a efectos de la RAP.
Para determinar estos volúmenes de mercado, SIGAUS viene encargando estudios periódicos a una consultora independiente. Según el último realizado, sobre datos de 2017, el aceite industrial sometido a las distintas normativas de RAP ascendería a unas 370.000 t, tal como refleja el gráfico adjunto.

Así, el Real Decreto 679/2006 establece obligaciones para los fabricantes e importadores de los aceites industriales puestos en el mercado español, ya sea como producto o formando parte de componentes o equipos.
Por su parte, desde 2015 la normativa sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos determina que “el fabricante del equipo eléctrico o electrónico tiene la obligación de asumir la financiación de la gestión de los residuos que proceden de sus aparatos”, incluidos los aceites usados que pudieran contener.
El Real Decreto 20/2017, sobre vehículos al final de su vida útil, recoge específicamente que “los productores de vehículos garantizarán y, en su caso, financiarán la adecuada recogida y tratamiento de los vehículos al final de su vida útil”, y establece que la totalidad de los componentes de primera monta del vehículo, donde se incluye el aceite, son responsabilidad de los fabricantes del vehículo cuando se convierten en residuos.
Se trata, por lo tanto, de tres normativas distintas que señalan a tres sectores de fabricantes (de aceites, de aparatos eléctricos y electrónicos, y de vehículos) como responsables de garantizar la gestión de los aceites usados, en virtud del principio de RAP.
Las empresas adheridas a SIGAUS declararon la puesta en el mercado español de 295.142 t de aceites industriales, que suponen casi el 86% de los aceites industriales sometidos a RAP.
El 55% del aceite lubricante se destinó a automoción, con un descenso del 3,7% respecto a 2016. En este sentido, cabe señalar la evolución cualitativa de este tipo de producto: en pocos años los lubricantes para motores de los automóviles han mejorado notablemente sus características, siendo más duraderos. Así, se ha logrado aumentar en 1.000 km el kilometraje medio anual entre cambios de aceite, respecto a 2013, según los datos aportados por la consultora especializada GIPA, lo que ha supuesto un ahorro de 56 millones de euros en cambios de aceite para el parque móvil circulante en 2017 (respecto al coste teórico de cambiar el aceite a ese parque móvil con la frecuencia de cambio de 2013).
Esta evolución confirma el significativo esfuerzo del sector en proveer lubricantes más duraderos al mercado, en sintonía también con una de las líneas de trabajo promovidas por SIGAUS a través de sus Planes Empresariales de Prevención.
Los aceites para industria acumularon el 44% de las ventas, con un incremento del 2,2%. En cuanto a la procedencia, fue mayoritariamente de fabricación nacional, copando un 77% del total puesto en el mercado nacional, aunque con un descenso del 3,6% respecto al periodo anterior. El 23% restante fue de importación o adquisición intracomunitaria, que respecto a 2016 creció un 7,5%, especialmente gracias a la demanda del sector automoción (67%), más activo en la importación que el industrial (31%).
Distribución del aceite industrial puesto en el mercado por procedencia y tipología de producto

SIGAUS creció en empresas adheridas, con 18 nuevas incorporaciones con las que alcanzó 226 compañías y 499 marcas representadas que confían en el Sistema el cumplimiento de sus obligaciones legales exigibles en materia de gestión de aceites usados. En 2017 estas compañías pusieron en el mercado nacional 295.142 t de lubricantes, comercializando más de la mitad en el sector de automoción.
En el mes de enero, la entrada en vigor del Real Decreto 20/2017, sobre vehículos al final de su vida útil, supuso la exclusión de los aceites de primer llenado de vehículos comercializados en España (un 4,95% del total de aceites industriales sometidos a la RAP) del ámbito de aplicación del Real Decreto 679/2006, pasando a quedar regulados por la nueva norma.
Como se ha citado, el nuevo Real Decreto establece, dentro de las “Obligaciones en el ámbito de responsabilidad ampliada del productor”, que los productores de vehículos deben garantizar y financiar la adecuada recogida y tratamiento de los vehículos al final de su vida útil, incluidos los componentes y materiales que formen parte de ellos en el momento de convertirse en residuos, como los aceites usados.
Respecto a los aceites industriales declarados a SIGAUS por sus empresas adheridas, este cambio supuso la exclusión de los lubricantes suministrados a los fabricantes de vehículos, 10.495 t, por lo que el volumen de lubricantes adheridos a SIGAUS en 2017 fue de 295.142 t.

Como se ha mencionado, SIGAUS encarga estudios periódicos independientes sobre el mercado de lubricantes. Dichos estudios se elaboran con el fin de evaluar su cuota de responsabilidad sobre el total de aceites usados que se generan en España, a partir de la cuota de mercado de sus empresas adheridas sobre el total de aceites comercializados bajo normativas de RAP.
Desde el 1 de febrero de 2017 se aplicó una cuota en la que se excluía de la responsabilidad de SIGAUS los aceites comercializados bajo la nueva responsabilidad de los fabricantes de vehículos (aceites de primer llenado de motores y componentes de vehículos de hasta 8 plazas o hasta 3,5 t de masa máxima autorizada, sin incluir motocicletas ni ciclomotores).
Esa responsabilidad se valoró en el 86,57% del aceite industrial consumido en España y sometido a regímenes de RAP. Durante el mes de enero de 2017, antes de la entrada en vigor del Real Decreto 20/2017, se aplicó la cuota de 2016: 88,56%. En ambos casos, y como viene haciendo históricamente SIGAUS de forma voluntaria, dichas cuotas incluyen el porcentaje correspondiente a aquellos aceites sí afectados por la normativa y cuyos fabricantes, no identificados, no están adheridos a un SIG.
En 2017 continuó el crecimiento de empresas adheridas a SIGAUS, elevando a 226 las empresas, y a 499 las marcas, que confían en el Sistema el cumplimiento de sus obligaciones legales exigibles en materia de gestión de aceites usados.
Junto al progresivo incremento de adhesiones, año tras año, se puede destacar la amplia tipología de empresas y sectores representados, más allá del sector petrolero: fabricantes y distribuidores de automóviles y motocicletas, distribuidores de recambios y de lubricantes, autocentros y superficies comerciales, comercio de equipos industriales, y operadores del sector químico o eléctrico. SIGAUS da así cobertura a una gran diversidad de actividades, canalizando el cumplimiento de la ley y el compromiso ambiental de suministradores de lubricantes procedentes de ámbitos muy distintos.

SIGAUS se mantiene como una Entidad proactiva en la lucha contra el fraude y la prospección de flujos de aceites industriales que pudieran estar introduciéndose en el mercado español sin el amparo aparente de un sistema (colectivo o individual) que dé cobertura legal a la obligación de gestionar los aceites usados. Y ello con el objeto de incluir al máximo número de operadores bajo el marco legal vigente y, por lo tanto, bajo un idéntico compromiso de protección del medio ambiente.
En este sentido, se utilizan datos de las Cámaras de Comercio y de la Agencia Tributaria para identificar especialmente importaciones de aceites o aparatos y equipos que los contengan. También se han analizado mercados emergentes y nuevas fórmulas por las que se comercializan lubricantes fuera de los canales convencionales. A partir de dicho trabajo se ha mantenido una intensa labor de contacto con empresas y de notificaciones remitidas a las Administraciones Públicas competentes, de conformidad con lo establecido por el Real Decreto 679/2006.